
Por; Jeffrey M. Kihien-Palza
Dos Vizcarra participan activamente en la enferma democracia peruana, con una inversión monetaria en campaña política nunca antes vista en la historia del Perú. Martin, el Vizcarra menor, está cumpliendo condena de catorce años de prisión efectiva, al comprobarse que solicitó y recibió sobornos cuando era gobernador regional de Moquegua. Uno de los testigos en su contra, su amigo y socio José Manuel Hernández, al cual Martin Vizcarra negó, nos ha dejado una frase inmortal y a la vez nauseabunda que describe la inmoralidad de la clase política peruana, ese enunciado salió de los mismos labios de Martin: “Se comen la torta solos,” acusando a las empresas a las cuales les solicitó el soborno y luego; exigió pago con ferocidad hasta el último centavo. La acusación, llena de celos, ambición y envidia era porque Martin observaba como esas empresas ganaban dinero al ejecutar una obra pública y El no. Así que, desde su posición de poder político, las extorsionó y los empresarios aceptaron convirtiéndose en cómplices, no tuvieron la fuerza ética para denunciarlo. Cobardes también, no defendieron su honor, solo su bolsillo, ocasionando consecuencias nefastas para el pueblo peruano que vendrían luego, cuando Martin, el Vizcarra menor, otra vez con engaños y traición llegó a la presidencia del Perú. Si los empresarios sobornados hubiesen denunciado al Vizcarra menor, al que esta en la cárcel, doscientas mil personas estarían vivas en este momento.
El otro Vizcarra, el mayor, Mario, que ahora reemplaza a Martin como candidato a la presidencia del Perú en uno de los partidos de la familia Vizcarra, es harina del mismo costal, mucho más limitado intelectualmente, con menos vocabulario y cultura que el Vizcarra menor. El vocabulario del menor no debe sobrepasar las cien palabras, las cuales en los últimos diez años solo ha utilizado para mentir y crear la imagen de bufón político. El menor, sin sangre en la cara, o mejor dicho ya sin rostro, pudo una vez declarar que no había cometido adulterio, sin embargo, aparecieron llamadas telefónicas, mensajes con la cómplice adultera y registro de ingreso a un hotel, pero el Vizcarra menor, sin ningún temor dijo que era todo falso.
Mario Vizcarra o M. Vizcarra, el que reemplaza a Martin, tiene también una condena por corrupto, emitida el cuatro de octubre del 2005 en Moquegua. Al igual que su hermano Martin, el que está en la cárcel; Mario ocupó el cargo de presidente del CTAR, ahora Gobierno Regional. Vaya coincidencia los dos hermanitos, el mayor Mario y el menor, Martin, son condenados por corruptos ocupando el mismo cargo en tiempos diferentes. A Mario lo condenaron a tres años de cárcel suspendida por el delito de Peculado, Falsa Declaración en Procedimiento Administrativo ( por mentir en declaración jurada) y Falsedad Genérica(alterar la verdad) y no le dieron pena efectiva de cárcel sabe Dios porque motivos, sin embargo, la sentencia del tribunal lo declara culpable con los fundamentos de ser un mentiroso y apropiarse de fondos públicos. La condena del Mario Vizcarra, el hermano mayor, no sirvió de ejemplo para que el hermanito menor Martin se comportara decentemente cuanto ocupo el cargo de gobernador regional, antes CTAR, mas bien ingresó con peores intenciones. “Se comen la torta solo,” es la frase de Martin, el Vizcarra menor, la de Mario, el mayor; “los sueldos eran excesivamente bajos,” declaró para justificar cobrar doble al estado, y reconocer que también tiene sanción administrativa.
https://youtu.be/vExUsHKom4M?si=YW4fPoEzqG9ktqhI.
La sentencia contra Mario Vizcarra, el mayor, le ordenaba pagar tres mil soles de reparación civil, pero no lo hizo, este comportamiento lo desnuda íntegramente. Tres mil soles a Mario Vizcarra no le hacen falta, pero el apego por el dinero y actuar inmoralmente por el gusto de hacerlo es mas fuerte. Mucho mas extraño, que habiendo miles de personas inscritas en ese partido de los Vizcarra, que pudieron ser candidatos a la presidencia, deciden elegir al Vizcarra mayor con condena por corrupto, esa decisión no tiene ninguna justificación, si sabían lo iban a tachar. Allí suceden cosas muy extrañas, pero bueno es un partido familiar y el que pone el dinero manda.
Cesar Vizcarra Cornejo, que se vacunó a escondidas contra el Covid, junto con su hermano menor, Martin y la esposa de Martin, tiene una investigación abierta en Tacna junto con su hermano mayor y candidato a la presidencia del Perú Mario Vizcarra Cornejo, la Fiscalía Anticorrupción de Tacna ha denominado la investigación como “Los Saqueadores de Ilabaya,” según la tesis del fiscal la empresa C y M Vizcarra habría emitido facturas por alquiler de maquinaria para encauzar el rio, por la suma de cinco millones de soles, pero nunca jamás realizaron obra alguna. Hay un colaborador en la investigación que los ha nombrado, pero, el proceso no avanza. Antes, Martin Vizcarra, libró juicios por haber prescrito los delitos.
Mario Vizcarra, el mayor de los hermanos, que tiene la responsabilidad de educar a los menores con el ejemplo para que desarrollen virtudes, parece ha cumplido su misión, pero al revés, pues en la primera oportunidad que tuvo de trabajar como servidor público cometió un delito, y al igual que el hermano menor, Martin, el que esta en la cárcel, no reconoce su culpa, mas bien culpa al otro por haberlo acusado, se indigna, victimiza y enoja. Ahora quiere ser presidente del Peru para disponer del inmenso presupuesto a su antojo, tal cual lo hizo Martin, el Vizcarra menor, que cumple condena por corrupto. Queridos lectores, esto no es fabula, es real, comprobable con documentos, es quizás el “realismo mágico” de Hispanoamérica, donde suceden situaciones inverosímiles para todos nosotros.





