
El sábado 28 se llevó a cabo la primera edición del Rosario de Hombres en Lima. Se trata de una iniciativa nacida de un grupo de laicos como una manifestación de fe Mariana que se ha venido dando espontáneamente en diversas partes del mundo. En Polonia, España y otros países han sido grandes convocatorias.
Se trata de cumplir con el pedido de la Virgen María de rezar el Santo Rosario, pero además de dar público testimonio de una fe viril, en la que los hombres sin ningún tipo de complejo, ni falso respeto humano, toman una plaza o calle de la ciudad para rezar a la Madre de Dios.
Estas públicas manifestaciones son a la vez una respuesta y un desagravio ante la permanente agresión de los grupos extremistas de feministas que viene atacando a la iglesia, así como una reivindicación del hombre y el padre como guía espiritual de la familia.
Como inicio de las actividades se realizó una semana antes una misa a la que se esperaba un centenar de coordinadores con los cuales organizar el evento. La asistencia fue masiva y desbordó la capacidad de la iglesia. Este éxito de convocatoria permitía augurar otro gran éxito en el Rosario.
En los días siguientes se tomó contacto con los organizadores de los Rosarios de Hombres de Buenos Aires, Bogotá y Quito y se llegó a establecer que es esas cuatro ciudades se realizaría el Rosario a la misma hora.
Llegado el día de la primera convocatoria hubo desde muy tempranas horas sacerdotes confesando a los asistentes. Se llegó a contabilizar más de 400 confesiones. La gran afluencia de hombres, muchos de ellos con sus hijos, cantando a viva voz los más clásicos himnos a la Virgen María resultaba conmovedor. Los Avemarías sonaban estentóreos y enérgicos, casi mil hombres sostenían con emoción los Rosarios entre sus manos. La presencia de Nuestra Señora se podía sentir en el ambiente.
Pronto habrá una nueva convocatoria.






