Cultura

UN PLETÓRICO CASTELLA ABRE LA PUERTA GRANDE

Por: Fernando Salgado

5ta Corrida de Abono

Lima, Domingo 1° de diciembre del 2019, quinta corrida de abono de la Feria del Señor de los Milagros 2019, corrida goyesca, tarde soleada, sin viento y buena temperatura. Con casi lleno en los tendidos se lidiaron toros de Paiján (2° y 5°) y La viña (1°, 3°, 4° y 6°), descastados en general y feos de tipo excepto el quinto y sobre todo el sexto. 1° manso, descastado. busca tablas, salta al callejón. 2° sin entrega, mansea, distraído y sale suelto huido. 3° se queda corto sin terminar de pasar. 4° montado, feo, no humilla, sin  entrega, mirón y distraído. 5° se queda corto por el derecho, luce mejor de lo que es gracias a su matador. 6° bonito de tipo, sale lesionado al ruedo a pesar de ello muestra fijeza y nobleza mientras duró. Para:

Morante de la Puebla, mete y saca en los blandos, silencio. 2 pinchazos, estocada baja, bronca.

Sebastián Castella, estocada trasera tendida, oreja. Pinchazo arriba, estocada arriba, oreja.

Andrés Roca Rey, 2 pinchazos, estocada trasera, silencio. Estocada desprendida, silencio.

Destacaron: A caballo: Cesar Caro, David de la Barra y Santiago Reyes “Yaco II”. En la brega: Dennis Castillo, José Borrero “Chacón”, Alonso Mamani y Ricardo Ramos “loro”. En Banderillas: Dennis Castillo.

Tarde de expectación a pesar que se lidiaban reses de las mismas ganaderías de las anteriores tardes cuyo resultado había sido muy pobre. Si no es por una actuación inteligente y entregada de Castella, poco o nada hubiéramos visto. El francés estuvo en dos toros diferentes en comportamiento, inteligente y dispuesto a triunfar.

Empecemos por el inicio. La empresa hizo toda la semana promoción a la corrida como goyesca (que solo se cambia de traje pero el resto es lo mismo) en honor al artista peruano Pancho Fierro y que sus estampas se recrearían en la arena del bicentenario coso para lo cual recomendaban que los tendidos estuvieran poblados desde la tres de la tarde. Pues no hubo tales estampas ¿Qué pasó? Hace años cuando se hacían las corridas de Pancho Fierro era un placer ver los carruajes, los vivanderos, las tapadas, etc pasearse por el ruedo mientras había un Nicomedes Santa Cruz explicando cada estampa que se presentaba. En cambio volvimos a ver a la Compañía Fanning de la marina después del paseíllo. Que está muy bien que vengan a mostrar sus destrezas pero debe ser antes del paseíllo.

Vamos a la corrida. La diferencia que mostró Castella es indiscutible. Tuvo dos toros distintos en comportamiento y condición haciéndoles las cosas en la lidia según su condición logrando meterlos en muleta aprovechando sus virtudes o defectos según el caso. El segundo de la tarde fue distraído, buscando la salida, saliendo contrario de los lances de recibo a la verónica. Inició la faena en tablas con pases por alto ganando terreno hacia los tercios rematando con trinchera y pase de la firma para fijarlo. Luego de una buena primera serie por la derecha el toro empieza a salir suelto luego de cada muletazo hasta llegar a tablas nuevamente donde Castella aprovecha la querencia para sacar muletazos largos dejándole la muleta en la cara encelándolo evitando su tendencia a querer irse. El quinto se quedaba corto por el derecho en los lances de recibo. Luego del puyazo Castella realizó un quite por ceñidas chicuelinas. Ayudados por alto de inicio de faena rematada con la trinchera. En la primera serie, donde lograba buenos muletazos, el toro perdió las manos. Es ahí que Castella le da tiempo y espacio. El toro tendía a quedarse corto y probar. Exponiendo y aguantando va metiendo en muleta al burel que se fue entregando. Alargando el muletazo sin quitarle el trapo de la cara hasta despedirlo muy atrás fue hilvanando las series. Cambios de mano, muletazos por la espalda fueron variantes de una muy buena faena a un toro que haciéndole las cosas bien terminó entregado a la muleta del francés.

Andrés Roca Rey recibió al tercero a la verónica y par de chicuelinas. Parecido en condición al que luego salió en quinto lugar por su condición de quedarse corto en el capote. Mal e insuficientemente picado por orden de su matador. Galopa en banderillas. Se pone de rodillas con la muleta y en un cambio por la espalda se queda corto y casi es cogido. De ahí en adelante fue exponer encimando en corto en vez de darle sitio y buscar de alargar las embestidas. Achuchado y desarmado dos veces no hubo historia. El sexto tenía hechuras de embestir pero de salida mostró estar descoordinado sin que la autoridad ni el público se enteraran. Trató de cuidarlo Andrés ordenando recetaran un cortísimo puyazo. El diestro sabía de la calidad del toro y de su defecto físico. El burel embestía en línea recta y rebrincado por su merma pero con nobleza y ganas de coger la muleta. Lo intentó el torero peruano por ambos pitones pero el toro se derrumbaba en la arena. Una pena.

Si el público no se dio cuenta de la condición del sexto menos se percató de los lidiados en primer y cuarto lugar increpando a Morante injustamente. El primero de la tarde fue un manso que buscó tablas desde salida saltando al callejón incluso y luego no tuvo ni medio pase en su nula ganas de pelea. El cuarto fue un buey por feo y condición. Con la cara por las nubes no tuvo fijeza siendo por el contrario mirón y probón. Nunca se le vio metido en muleta.

Al final, el jurado decidió declarar ambos escapularios desiertos luego de una Feria que pasará a la historia por su mediocridad e improvisación.

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