Historia

LAICISMO RADICAL: LOS CASOS DEL PERÚ Y MÉXICO

Por: Antonio Tarazona Ramón*

El gobierno nos quita nuestro maíz, nuestro pastizales, nuestros animalitos y como si le pareciera poco quiere que vivamos como animales, sin religión, sin Dios; y  esto último no lo verán sus ojos, porque cada vez que se ofrezca la ocasión hemos de gritar: ¡ Viva Cristo Rey ! ¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Viva la unión popular! ¡Muera el gobierno!

                            + Luis Gutiérrez (Cristero).

 

EN EL PERÚ

Recordemos que Haya de la Torre fue discípulo del Anarco-Liberal Manuel Gonzales Prada, ambos miembros de la Masonería, Haya con aquella formación inmanentista adquirirá un carácter radical laicista, llevando a la praxis su pensar con la creación de la Universidad Popular González Prada. Aprobada por el Primer Congreso Estudiantil realizado en el Cuzco.

En enero del año 1921 se dio inicio en el distrito de Vitarte (provincia de Lima) al funcionamiento de esta “Universidad” teniendo como rector a Víctor Raúl Haya de la Torre.

Transcurridos casi seis años de iniciada la revolución Rusa en mayo de 1923 diversos sectores populares, gremiales y sobre todo liberales y logias de la masonería  del país se movilizaron contra la consagración del Perú́ al Sagrado Corazón de Jesús. Consagración propuesta por el entonces Presidente Augusto B. Leguía, para con ello reconocer que el gobierno peruano buscaba imponer el reinado social de Cristo, propuesta al que se opusieron de manera radical Don Víctor Raúl Haya de la Torre y sus huestes laicistas.

La participación de Haya de la Torre y de diversos gremios de izquierda en esta movilización contra la consagración, así́ como la actividad desplegada contra ella por parte de la  Universidad  Popular Manuel González Prada le valdrán la persecución a Haya y su posterior deportación.

En esas circunstancias, deportado Haya de la Torres será el Comunista José́ Carlos Mariátegui quien asumirá́ desde mediados del 23 la dirección de la Universidad González Prada y de la Revista Claridad.

Recordemos que Mariátegui fue el que propuso la creación de la central obrera en el Perú hoy en día llamada en siglas C.G.T.P. Central Sindical de sesgo ideológico comunista. Los miembros que conforman actualmente la cúpula sindical de mencionada central se caracterizan por ser muy activos en la difusión del pensamiento bolivariano llamado Socialismo del siglo XXI y de la malsana Ideología de Género.

La protesta anticlerical, obrero estudiantil liderada por Haya, , contra la iniciativa de la consagración al Sagrado Corazón de Jesús por parte del Presidente Augusto .B. Leguía no fue un acto político fue un acto a toda luz anticlerical propio de los masones en especial para con la Iglesia Católica .

Escrito está en las páginas de la historia lo acaecido en el siglo XVIII  de aquella profanación y sacrilegio el de colocar en el altar de la catedral de Notre Dame a una prostituta coronándola como la diosa Razón por parte de los revolucionarios masones franceses.

La “historia oficial” del Aprismo sostiene que Haya de la Torre funda la Alianza Popular Revolucionaria Americana APRA en la ciudad de México el 7 de mayo de 1924 siendo en ese entonces Presidente de la República el venerable maestro masón Plutarco Elías Calles, quién gobernará como un feroz dictador anticlerical a partir del año 1924 al 1928. Nada de esto es casual.

EN MÉXICO:

Es justamente en el año 1924 cuando Haya de la Torre se enlazaría con el movimiento Revolucionario Mexicano amparado en su actuar y bajo la sombra de la figura de Plutarco Elías Calles.

Posteriormente Haya de la Torre viaja a Rusia y entable relaciones con los dirigentes Comunistas, recordemos que el 95% de los cuadros políticos y los miembros del Comité Central incluido Lenin y los ideólogos padres del comunismo científico Carlos Marx y Engels eran no solamente filósofos, sobre todo eran miembros de la masonería.

Haya de la Torre nunca cuestionó los excesos cometidos por Plutarco Elías Calles contra la libertad religiosa acaecida en México.

En Abril del año 1926 el entonces Presidente de México don Plutarco Elías Calles decide reglamentar el Art. 130 y otras normas constitucionales relacionadas con  la religión como los Art. 3, 5,27 y 130. Logrando con ello justificar, al entrar en vigencia mencionado reglamento (31 de julio del año 1926), lo siguiente:

El cierre de escuelas católicas y de los conventos, la expulsión de sacerdotes extranjeros y la limitación  del número de sacerdotes en los estados. Quedó también prohibido el oficiarse la Santa Misa.

La reacción e indignación popular fue inmediata en todo el país, se expandió el repudio del pueblo mexicano contra tan arbitraria medida que ofendía su fe y su Iglesia , reciben como respuesta a su protesta pacífica detenciones arbitrarias, confiscación de bienes de la Iglesia, torturas, saqueos y fusilamientos, sobre todo de sacerdotes entre ellos el Padre Pro y sus hermanos, el vil asesinato del joven cristero José Sánchez del Río y la masacre de cientos de católicos.

Dada aquella arbitraría situación, el pueblo mexicano cansado de ver la conducta cobarde e infame del Presidente Plutarco Elías, toma la iniciativa de defender la libertad religiosa que debe gozar la iglesia católica, como respuesta a la ofensiva que atenta contra la fe de pueblo mexicano se agruparon miles de Católicos en resistencia armada, se hacían llamar los Cristeros.

En aquella situación de conflicto y polarizado México entre la huestes de aniquilación de la libertad religiosa y la de los defensores de la fe, es donde entra a tallar como mediador de aquella lucha entre la Iglesia y el estado el embajador de los Estados Unidos de Norteamérica, con la mencionada mediación se logra la paz, una paz con x, de espaldas de los Cristeros y con ello se le les deja a merced del dictador.

Con el resultado de aquella lograda “Pax” los Cristeros  de forma ingenua entregaron las armas al gobierno de Calles y posteriormente uno a uno fueron asesinados por los partidarios del liberalismo y militares aliados del gobierno .

Queda en el recuerdo; en las páginas de la historia, sobre todo la historia de la Iglesia Católica y del pueblo mexicano, la entrega desinteresada de los Cristeros en defensa de su fe y la de su Iglesia.

Se dice que cada Cristero repetía en voz alta el versículo del apóstol Mateo:

No tengas miedo a los que matan el cuerpo, que el alma no pueden matarla; temed más bien a aquel que pueda perder tu alma y llevarte con ello al infierno. Y culminado de recitar el versículo arengaba orgulloso y en voz alta:

¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Viva Cristo Rey!

 

*Director de la Tribuna Católica.

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