Internacional

LA VERDAD SOBRE EL SARS COV2 /COVID19:

Por: Hugo A. San Román Núñez

Respecto al SARS COV2 /COVID19:

  1. La letalidad es sumamente baja, parecida a la de la gripe estacional.
  2. Más del 92% se recupera sin necesidad de hospitalización. La gran mayoría, a menos que el gobierno comience a hacer tests masivos de anticuerpos, ni cuenta se dará que tiene el virus.
  3. Los niños y jóvenes (menores de 20 años), corren un riesgo tan mínimo, que, de hecho, tienen mayor probabilidad de morir por la gripe simple que por COVID19. Además, los informes iniciales “de la OMS que indicaban que los niños y personas asintomáticas eran derramadores del virus (“viral shedders”), estaban mal hechos y estaban llenos de errores y falsas suposiciones.
  4. 4.Sin una vacuna segura y efectiva, la única manera de salir de la epidemia es a través de la inmunidad colectiva, y para que suficiente inmunidad se desarrolle en la comunidad, la gente necesita salir de sus casas, los niños reingresar a las escuelas, y la gente necesita trabajar.
  5. Los mayores y las personas con alta morbilidad, son las que necesitan cuidarse más: el esfuerzo médico debe estar mayormente centrados en ellos. Cuando esto se hace, la tasa de mortalidad (que no es lo mismo que la tasa de letalidad), se reduce drásticamente en la sociedad.
  6. La cuarentena nacional, o mejor dicho, el inconstitucional estado de confinamiento, de todos en sus casas, no ha salvado ni una sola vida, simplemente ha colapsado la economía, creando todo tipo de escasez y más de dos millones de desempleados y miles de empresas quebradas, y lo que es peor, miles más están muriendo por las muchas enfermedades crónicas (como la diabetes, enfermedades cardíacas y cáncer), ya que por orden de la OMS y de los gobiernos, se suspendió todo tipo de servicio médico supuestamente “no esencial”, al final, fijando todo el sistema sanitario en COVID19. Esto, a la larga, resultará en mayor mortandad de la que pensábamos evitar.
  7. Varios gobiernos, tanto nacionales (Italia) como estatales (Pensilvania, NYC), ligeramente han clasificado miles de muertes por COVID19, cuando en realidad, son otras las causas por la que murieron. Y todo, por lo menos hasta ahora, parece ser con el objetivo de justificar las medidas draconianas, contraproducentes y absurdas para mantener a la gente postrada en miedo absoluto, así, no permitiéndoles pensar racional y críticamente sobre esta enfermedad infecciosa.
  8. La OMS miente: Mintió sobre China cuando la defendió en enero al decir que “contuvo el virus para que no se propagara al resto del mundo”; Mintió cuando dijo que, “la letalidad del virus es muy alta, entre 3-5% y quizás tan alto como el 15%”, cuando en realidad es similar a la gripe estacional; y mintió cuando presionó a los gobiernos de las naciones de occidente a cerrar sus economías, confinar a sus millones de ciudadanos en sus casas y destruir las vidas de muchos en el proceso para supuestamente “aplanar la curva”, cuando ahora, descaradamente, sale diciendo que “nunca recomendó cuarentena” y que “Suecia es el modelo a seguir”, uno de los pocos países sin la cuarentena nacional, y que gracias a ello, ha alcanzado suficiente inmunidad colectiva para resumir la vida en normalidad para fin de este mes.

Pero lo más importante que hemos aprendido es esto: los gobiernos mienten, la gran mayoría de masas de gente se tragan sus mentiras, los falsos profetas usan la Biblia para justificar esas mentiras, y los pocos pregoneros de la verdad, sean expertos en ciencias naturales o simplemente personas que se informan y no se tragan cualquier narrativa popular, son demonizados, marginados y censurados por el estatus quo que reafirma y consolida la mentira en la sociedad general. El famoso #quédateencasa, no es más que otra de las muchas consignas (#niunamenos#loveislove#yosítecreo#abortoesunderecho, etc.) que moviliza a las masas de ingenuos a implementar las mismas medidas que los empobrece, los embrutece y los hace sin duda completamente dependiente de sus sistemas políticos, el Estado.

Entienda quien pueda … o mejor, oféndase quien quiera.

 

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