Iglesia y sociedad

LA INTOLERANCIA DE LOS “TOLERANTES”: EL CASO DE JUAN MANUEL ROBLES

Por: Unidad de Investigación del Centro de Estudios Jurídicos Santo Tomás Moro

Escritor y profesor de la Universidad Católica Juan Manuel Robles despotrica en redes  contra Santa Rosa de Lima

La joven madre de familia y feminista vocera del movimiento “Ni Una Menos”, Solsiret Rodriguez Aybar, fue reportada como desaparecida en agosto del 2016 tras salir de su casa en el Callao, donde vivía con su esposo y padre de sus hijos, Bryan Villanueva.

Durante casi cuatro años, las acciones efectuadas por la fiscalía en colaboración con la División de Homicidios de Lima, no daban mayores pistas acerca de la misteriosa desaparición de la joven. Sin embargo, y tras varias pesquisas policiales, el pasado martes 18 de febrero se pudo conocer su paradero. Ello, luego de que Andrea Aguirre, concuñada de la joven estudiante y activista del mismo movimiento, aceptara haber descuartizado y ocultado su cuerpo, después de que ésta cayera de un cuarto piso producto de una discusión sostenida entre ambas.(1)

Frente a estos hechos lamentables, no pocas son las voces que se han levantado cuestionando la lentitud de la Policía Nacional y los distintos fiscales que, desde el año 2016, han tenido bajo su cargo el caso. Algunos, incluso, han argumentado la existencia de un supuesto “machismo estructural” como causa del dilatado proceso investigatorio; así como también, han aludido la existencia de “prejuicios de género” en la institución policial, relacionados a la condición de mujer de la fallecida.

Estas objeciones e intentos por politizar el caso, han llevado a algunos a elucubrar supuestos extremos, carentes de toda razonabilidad y sentido común. Una muestra de ello son las expresiones proferidas por parte del escritor y profesor de la Pontificia Universidad Católica, Juan Manuel Robles; quien, en virtud de justificar un supuesto machismo, responsabiliza a la misma Santa Rosa de Lima, patrona de la Policía Nacional del Perú, por la falta de celeridad en la investigación policial.

“Bueno, yo creo que lo del caso Solsiret califica como evidencia de que el uso de Santa Rosa de Lima –personaje virginal de la mitología católica, machista y patriarcal– como maestra y guía de la Policía Nacional tiene consecuencias jodidas en las mentes de sus oficiales”, señaló el escritor a través de sus redes sociales (Twitter).

Las expresiones de carácter intolerante del escritor no  quedaron ahí, ya que, al ser increpado por un usuario de twitter ante el absurdo de vincular a Santa Rosa de Lima con la tragedia de Solsiret, respondió de forma violenta alegando lo siguiente: “Meto a Santa Rosa todas las veces que me da la gana, y me cago tu susceptibilidad católica, que está bien para tu casa, pero no para discutir asuntos públicos. La Policía Nacional de un Estado Laico no puede realzar la deidad de una religión –y sus valores machistas– sobre otras”

Luego de estas expresiones, queda clara la postura anticlerical e intolerante del señor Robles; quien, además, sostiene a través de sus redes sociales que es nefasto que una institución del Estado peruano venere a la primera santa de América, por ser un símbolo de la virginidad de la mujer y el masoquismo.

Aspectos jurídicos de la libertad religiosa

La dimensión religiosa es un componente fundamental de la cosmovisión de cualquier grupo social, y, por tanto, elemento esencial de su identidad. Es así que, en las democracias occidentales, el derecho a la libertad de religión es de carácter fundamental y es protegido como una pieza clave para la sana convivencia humana. Esto permite que los pueblos y grupos sociales, en ejercicio de su autodeterminación, decidan la fe o credo religioso que deseen profesar.

Por ello, en atención al carácter religioso del pueblo peruano y las distintas manifestaciones de fe expresadas en todos los ámbitos que involucran la vida en sociedad, es que se establece un acuerdo de colaboración entre la Santa Sede y la República del Perú; norma legal conocida como el “concordato”.(2)

Dicha norma, busca garantizar y promover las relaciones de colaboración históricamente existentes entre la Iglesia Católica Apostólica y Romana y el Estado peruano; en lo que respecta a todos los temas que fueran de común interés. Esta colaboración involucra diversos ámbitos. Tal es así que, en su artículo 11º, el concordato establece que se garantiza la prestación de servicios religiosos a los miembros de las fuerzas armadas y policiales, así como también, a todos los servidores públicos católicos; en atención a que constituyen la mayoría nacional.(3)

En esa misma línea, el artículo 50º de la Constitución Política del Perú consagra el compromiso del Estado peruano a colaborar con la Iglesia Católica, y la reconoce como un elemento de trascendencia histórica, cultural y moral para su conformación. (4)

Ahora bien, es importante precisar que dicho reconocimiento constitucional debe de entenderse en concordancia con los derechos fundamentales y la libertad religiosa del pueblo peruano. En ese sentido, tenemos lo señalado por el Tribunal Constitucional al resolver sobre la demanda de amparo interpuesta contra el presidente de la Corte Suprema:

“No debe perderse de vista que nuestro sistema constitucional no es de aquellos que conciben el derecho de libertad religiosa como el derecho a liberarse de la religión y recabar del Estado una acción institucional en tal sentido. Es evidente que este tipo de sistema no es de libertad religiosa, sino de libertad privilegiada del ateísmo y de intolerancia discriminatoria hacia lo religioso, lo que resulta claramente contrario al artículo 50º de la Constitución.” (5)

Es así que, bajo el amparo de la Constitución y en concordancia con los compromisos asumidos por el Estado peruano, se tomó la decisión de declarar a Santa Rosa de Lima como patrona de la Policía Nacional del Perú (6); considerándosele, por sus virtudes, como símbolo permanente de la conducta moral de los efectivos policiales.

Al respecto de la validez y pertinencia de los símbolos religiosos en las instituciones públicas, dice el Tribunal Constitucional en la referida sentencia que:

“La laicidad es incompatible con un Estado que se considere defensor o protector de una determinada confesión, pero también lo es con un Estado que promueva el ateísmo o agnosticismo o el destierro del ámbito público de toda expresión de origen religioso. La incompetencia del Estado ante la fe y la práctica religiosa no significa la promoción del ateísmo o agnosticismo con la eliminación de símbolos religiosos de la esfera pública o la imposición de una ideología antirreligiosa, ignorando las tradiciones que responden a la formación histórica, cultural y moral del Perú.” (7)

Conclusiones

Por lo expuesto, consideramos que es incorrecto denunciar la imposibilidad de las instituciones públicas para adoptar símbolos religiosos en virtud de una supuesta condición laica. Esto solo podría ser producto de la ignorancia conceptual a nivel jurídico, legal y jurisprudencial, así como de una visión sesgada de nuestra tradición y nuestra historia.

Los comentarios proferidos por el señor Juan Manuel Robles a través de sus redes sociales, adquieren un contenido discriminatorio y antidemocrático, toda vez que son contrarios al derecho a la libertad religiosa de las personas y a la validez de la expresión histórica de dicha religiosidad en las instituciones públicas con las que se vinculan. Que el Estado respete la pluralidad religiosa no significa que los poderes públicos hayan de desarrollar una especie de persecución contra los símbolos e instituciones del catolicismo.

Nos preocupa la manera en que el señor Juan Manuel Robles practica la “tolerancia” para con quienes discrepan de sus ideas y profesan libremente su fe. Tolerancia que, paradójicamente, se ha convertido en la bandera de ciertos movimientos políticos, sociales e intelectuales con los que el señor Robles simpatiza. A ellos les pedimos guardar coherencia entre sus acciones y aquello que en el discurso propugnan. Y, principalmente, exigimos respeto a la fe católica de millones de peruanos.

 

 

 


 

(1) Portal web de Perú 21. Recuperado de https://peru21.pe/lima/policiales/caso-solsiret-rodriguez-hallan-restos-que-pertenecerian-a-la-joven-activista-desaparecida-hace-cuatro-anos-noticia/?ref=p21r

(2) Decreto Ley 2311, publicado en el diario Oficial El peruano, el 25 de julio de 1980.

(3) Decreto Ley 2311 artículo 11.- Consideradas las creencias religiosas de la mayoría nacional, el Estado continúa garantizando que se preste por parte del Vicariato Castrense la asistencia religiosa a los miembros de la Fuerza Armada, Fuerzas Policiales y a los servidores civiles de aquellos que sean católicos.

(4) Constitución Política del Perú artículo 50.-  Dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración.

(5) EXP. N.º 06111-2009-PA/TC Demanda de Amparo contra el Presidente de la Corte Suprema de Justicia.

(6) Decreto Supremo Nº 0027-89-IN, publicado en el diario Oficial El Peruano, el 18 de setiembre de 1989.

(7)EXP. N.º 06111-2009-PA/TC Demanda de Amparo contra el Presidente de la Corte Suprema de Justicia.

1 comentario

  1. El Sr. Juan M. Robles no es capaz de hacer comentario o conversación alturada solo se ve su prepotencia y pocos grados de libertad que deja a los que no piensan como él, sorprende que siendo profesor imagino de que hablará con los estudiantes en su aula académica

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