La columna del Director

¿ES KEIKO EL MAL MENOR?

Por: Luciano Revoredo

En la ética existe el llamado principio moral del “mal menor”, desde Aristóteles que, en el libro segundo de La Ética, sentencia: De duobus malis, minor est semper eligendum (Entre dos males es necesario escoger el menor), hasta Cicerón en De officiis, que va a desarrollar el mismo concepto, que luego también será plateado y estudiado con múltiples ejemplos por Santo Tomás de Aquino en la Suma Teológica y recogido por Tomás de Kempis, en la Imitación de Cristo.

Llega Santo Tomás a decir que incluso Dios a veces permite algunos males menores para lograr algo bueno para los hombres. Se trata entonces del concepto de que, ante un dilema ético o moral se puede permitir un mal menor con el fin de prevenir o terminar un mal mayor. Dice también Santo Tomás: “un sabio permite el mal menor para evitar el mal mayor”. Decir entonces que el mal menor es el mayor bien posible es moralmente válido.

En estos días en nuestro país se viene hablando del “mal menor” respecto a votar en la segunda vuelta por Keiko Fujimori. Incluso el propio Mario Vargas Llosa ha recurrido a ese concepto para justificar su invocación a votar por ella. Tiene mucha lógica considerando que el escritor siempre ha sido un enemigo del fujimorismo y sólo las actuales circunstancias podrían llevarlo a tomar tal decisión.

El Perú se encuentra al borde de un abismo. Una serie de hechos lamentables nos han llevado a que encabece las elecciones la peor de las opciones posibles. Pedro Castillo encarna todo lo de malo y peligroso que se puede elegir para un país. La estulticia es su divisa. Sus vínculos con el terrorismo son evidentes, su absoluta ignorancia e incapacidad para comprender al Perú y gobernarlo también, sus relaciones peligrosas con el Foro de Sao Paulo y con narcotraficantes y tiranos como Morales y Maduro son públicas, su sociedad con corruptos y delincuentes como Vladimir Cerrón no se pueden obviar. En consecuencia, Castillo es absoluta e intrínsecamente malo para el país.

El concepto de mal menor no aplicaría aquí. Se puede aplicar cuando hay dos opciones malas, pero con posibilidades de algo rescatable en las dos. Entonces se dice: esta es menos mala y se opta por ella. Pero cuando una es un mal absoluto como el caso del candidato Castillo que implicaría la ruina del Perú, esa distinción no cabe. Porque en el recto uso de la razón solo queda una opción, que es la otra.  Siendo así deja de ser mal menor y se convierte en el mayor bien posible. Ya que en una segunda vuelta solo hay dos opciones.

Es por estas razones, que en estas circunstancias y entre los dos candidatos que se enfrentan en la segunda vuelta, solo es válida moralmente la opción de votar por Keiko Fujimori. Votar así es elegir el mayor bien posible para el Perú.

1 comentario

  1. Pienso que ya hemos votado con el hígado en dos elecciones, contra la sra Fujimori y ya hemos visto los resultados, primero el gobierno de cosito y nadine de los millones y los objetos de lujo y luego el dúo dinamita ppk y vizcacha. Es momento de cambiar de estrategia, dos elecciones deben dejar lecciones. Aprendamos, dejemos atrás el prejuicio, pues la sra Fujimori, en la práctica nunca ha sido gobierno.

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