La columna del Director

EL FALSO TESTIMONIO DE PAOLA UGAZ

Por: Luciano Revoredo

La periodista Paola Ugaz Cruz enfrenta una nueva acusación penal. Esta vez por delito contra la Administración de Justicia pues habría dado un falso testimonio en un proceso judicial. En calidad de testigo, Ugaz participó en el juicio por difamación celebrado en Piura en contra de su amigo y colega Pedro Salinas, en el cual Salinas fue encontrado culpable del delito de difamación. En la audiencia del 24 de enero de 2019, al ser preguntada sobre su participación en la elaboración del documental The Sodalitium Scandal, Ugaz negó haber sido su productora.

Paola Ugaz le mintió a un juez en el marco de un proceso judicial, bajo juramento. Un hecho grave, más aún proviniendo de una persona que pretende gozar de una catadura ética intachable. ¿Cómo se sabe que mintió? Pues porque ella misma lo afirmó sin tapujos, cuando reconocerse como productora del citado documental no representaba ningún peligro. Así lo hizo, por ejemplo, en la entrevista que le concedió a Glazter Tuesta, el 16 de octubre de 2018. En esa ocasión, explicando las razones por las que enfrentaba una querella por difamación, afirmó: “El segundo hecho por el cual me denuncia es este…porque yo fui productora del documental ‘The Sodalitium Scandal’ que hizo Al Jazeera pero en el que participan más de quince personas. Es un documental que fue… digamos en que yo era la productora, pero el reportero era el célebre periodista de investigación, Daniel Yovera…”. Su colega Salinas tampoco tenía entonces ningún problema en reconocerla como productora del difamatorio reportaje. Puede leerse, por ejemplo, su artículo del 21/10/18 publicado en el diario La República, donde lo afirma inequívocamente.

Las cosas se complicaron para Ugaz, y para su colega Salinas, cuando salió a la luz que la pieza periodística difundida por Al Jazeera se había basado en mentiras y datos falsos proporcionados, entre otros, por Samuel Alberca y Carmen Rosa Campodónico. Ambos personajes fueron querellados por lo que afirmaron en el documental y en ambos casos la justicia determinó que habían incurrido en el delito de difamación agravada. Desde entonces, en varias ocasiones Ugaz a tratado de deslindarse del viciado documental y habría llegado al extremo de mentir en una corte judicial para evadir su responsabilidad como productora. Como tal, además, Ugaz está en la obligación de retirar o solicitar que se retire el reportaje de circulación, responsabilidad que ha evadido reiteradamente.

Paola Ugaz habría incurrido, pues, en una conducta dolosa. El artículo 409 del Código Penal establece claramente: “El testigo, perito, traductor o intérprete que, en un procedimiento judicial, hace falsa declaración sobre los hechos de la causa o emite dictamen, traducción o interpretación falsos, será reprimido con pena privativa de libertad, no menor de dos ni mayor de cuatro años”. El panorama se oscurece para Paola Ugaz. Esperemos que esta vez, antes que victimizarse y echar mano de argucias desorientadoras, enfrente los hechos y asuma sus consecuencias. ¿Dirá algo Pedro Salinas sobre la situación de su colega, o continuaremos asistiendo a su sinfonía de silencios cómplices?

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