La columna del Director

EL ARZOBISPO VALLEJIANO

Por: Luciano Revoredo

Monseñor Carlos Castillo, Arzobispo de Lima, menciona constantemente a Vallejo, incluso cita sus poemas en las homilías y ahora ha lanzado una versión musicalizada del poema Masa, que él mismo canta, a través de un videoclip subido en las plataformas del arzobispado. (ver vídeo al final de este artículo)

Ante tan vallejiana pastoral cabe preguntarse cuál es el fondo religioso del gran poeta peruano.

El poeta, escritor y periodista arequipeño José María de Romaña, en su libro Vallejo y lo absoluto, señala que la poesía de Vallejo es una «obra profundamente religiosa, es decir, ligada a Dios». Cabe recordar que de Romaña también fue sacerdote, pero colgó los hábitos.

El más notable estudioso de Vallejo, el francés André Coyné, a quien tuve el honor de conocer y tratar en largas tertulias en Lima,  señala en su libro Cesar Vallejo y su obra poética que « Las referencias a Dios en Los Heraldos Negros oscilan entre una rebeldía irreverente y una lástima apasionada». Según Coyné el Dios de Vallejo es primero hostil, cruel e injusto. Una potencia maligna que persigue al hombre, golpeándolo, «golpes como del odio de Dios», que son muestras de la aversión de Dios hacia la humanidad. Otro poema  nos presenta a Dios como el hacedor inconsciente de un universo donde el hombre está forzado a padecer, y como Dios no conoce sino el bienestar, es inclemente al sufrimiento de sus hijos:

«Dios mío, si tú hubieras sido hombre,

hoy supieras ser Dios;

pero tú, que estuviste siempre bien,

no sientes nada de tu creación.

Y el hombre sí te sufre: ¡el Dios es él!»

En otro poema de los Heraldos negros dirá:

«… Señor; a ti yo te señalo con el dedo deicida.»

Según el crítico inglés James Higgins en su trabajo La posición religiosa de César Vallejo a través de su poesía, «el concepto de un Dios hostil o impotente contradice la esencia misma de la divinidad. La conclusión lógica de tales conceptos es que Dios no existe». Esa sería la posición de Vallejo.

Por otro lado, como se sabe en 1932 César Vallejo se afilia al Partido Comunista de España, y desde la clandestinidad en Paris, trabaja para apoyar la causa de los comunistas republicanos españoles. César Vallejo siempre vio en el marxismo su opción política. Lo que obviamente contradice cualquier inquietud religiosa. Téngase en cuenta que en aquellos años el marxismo era abiertamente y combativamente antirreligioso. Y que era imposible la convivencia entre marxismo y cristianismo, simbiosis condenada tanto por comunistas como por la Iglesia. Esta posibilidad intrínsecamente perversa de ser marxista y cristiano, recién se sustenta con la aparición de la Teología de la Liberación, que propone entre otros el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez, padre, maestro y guía teológico del arzobispo de Lima.

Ese es el fondo del asunto. No cuestiono para nada la obra del gran poeta peruano, es más me declaro su apasionado lector, pero de ahí a subirlo al púlpito y casi a los altares, hay una enorme distancia. Sin duda que mejor haría el señor arzobispo en citar a tantos santos y místicos que la iglesia ha dado al mundo, a tantos autores cristianos, a los evangelios, y tal vez dedicar su tiempo si quiere incursionar en el canto a musicalizar las Bienaventuranzas o el Magníficat.

Mención aparte merece una ilustración que aparece por unos segundos  al final del vídeo, en la que se ve a Nuestro Señor Jesucristo enfundado en una especie de túnica encabezando lo que sería una marcha de tipo político. A la izquierda del cuadro se ve a un sacerdote, que en algo evoca la figura de Carlos Arnulfo Romero y detrás de él un personaje muy parecido al revolucionario y corrupto Daniel Ortega. Lo rodean obreros y activistas. En el muro del fondo se lee Liberación,  alguna mención a la tierra y las siglas UDR tachadas. UDR es un grupo de la derecha brasileña que se opuso a la reforma agraria en ese país. En estos momentos de crisis, de pandemia y de iglesias cerradas se espera otra conducta de parte del arzobispo de Lima y no tanta frivolidad ideologizada.

Este es el vídeo clip grabado por Monseñor Castillo

2 Comentarios

  1. Muy buen análisis. Con respecto a los fieles de la Arquidiócesis de Lima, podemos adecuar el poema de Mío Cid: Qué buena atención sacramental gozan los fieles cristianos de Lima, si tuvieran Buen Pastor.

  2. Yo recomendaría, la lectura “Santos y santidad en el Perú virreinal” de R. Sánchez Concha. Quiere difundir lo peruano, que publique las cartas de santa Rosa de Lima.
    En vez de perder el tiempo y hacer perder la fe de las ovejas encargadas a su cuidado. ¿O es que se trata de un asalariado?

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