La columna del Director

DINA BOLUARTE ADMITE LA  INCAPACIDAD DE SU GOBIERNO PARA ENFRENTAR LA VIOLENCIA

Por: Luciano Revoredo

El comportamiento criminal de sujetos que no califican como hinchas y que armaron una balacera en la zona conocida como Nocheto en Santa Anita, hiriendo gravemente a dos menores, ha causado la general condena de la opinión pública.

Ante esto Dina Boluarte, lejos de proponer medidas que mejoren las condiciones de la seguridad en las calles que han sido tomadas por el crimen, declara que “Se ha dispuesto que mañana las autoridades respectivas del deporte se reúnan para ver, en el próximo encuentro deportivo qué medidas vamos a tomar respecto a la asistencia a estadios cerrados sin público, o se va a mantener que asistan con público”.

Es decir, el ministerio del interior, la policía, ese cuento que se llamó el plan Boluarte, nada que frene la violencia y el crimen en las calles. La señora presidente declara su incapacidad para tomar medidas drásticas al respecto y piensa que matando al fútbol ya resuelve el problema.

No piensa en los clubes que viven de la taquilla, ni en el movimiento económico de miles de emprendedores formales e informales que mueven sus economías familiares en torno a los partidos. No piensa que el problema ha sido a varios kilómetros del estadio. Pretende mostrarse con autoridad. Pero en realidad reconoce su insolvencia para solucionare el problema.

Si hay violencia el camino es otro. La violencia callejera asociada a pandilleros, vinculada al fútbol o no,  es un problema complejo que puede tener diversas causas y soluciones dependiendo del contexto en el que se presente.

Hay que trabajar en prevención, invertir en programas de educación desde edades tempranas para promover valores como el respeto, la tolerancia y la resolución pacífica de conflictos, identificar y abordar los factores de riesgo que pueden llevar a la violencia callejera, como la pobreza, el desempleo y la falta de oportunidades educativas y trabajar en las causas.

Pero todo esto es a largo plazo. Mientras tanto tenemos un problema muy serio y el camino está muy bien señalizado. Se trata de promover la legislación adecuada y aplicar la ley con el mayor rigor. Nada de medidas efectistas que buscan el aplauso fácil. Cerrar los estadios no soluciona nada. Con ese plan muy pronto cerraremos el país y tiraremos la llave.

 

1 comentario

  1. Pues lo mejor será un poco de control estilo China, tanto al ingreso como salida de los estadios, identificación de rostros, y comparación con los que tengan prontuario, también arcos detectores de metales, incautación de todas las armas que se encuentren, y otras medidas que se estimen.

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