Política

¿DE PIE, DECÍAN?

Por: Martha Meier M.Q.

Los empresarios “de pie” que apoyaron las marchas contra el presidente constitucional Manuel Merino, contra la vacancia del corrupto Martín Vizcarra, empiezan a sufrir ese error.

Tales desclasados cayeron en el juego de sillas del gran manipulador de masas y coleccionista de autógrafos de terroristas del MRTA, Francisco Sagasti, miembro de esa argolla de desadaptados llamada partido Morado.

Sagasti está de guaripolera de Pedro Castillo, un mediocre y analfabeto funcional que está llevando al Perú al desastre (por bruto y por comunista); pero Sagasti está en pie de lucha contra la vacancia.

La presidenta del Consejo de Ministros, Mirtha Vásquez, anunció el retiro y cierre de cuatro operaciones mineras en el sur de Ayacucho y prohibió ampliaciones para explotación o exploración. La premier encabezó una delegación que dialogó con alcaldes y dirigentes de las provincias de Parinacochas, Lucanas y Páucar del Sara Sara y acordó el retiro y cierre de cuatro unidades mineras.

Dos de los cierres afectan al muy serio grupo minero Hochschild y uno, el de la mina Breapampa, a ese enigma llamado South America Mining Investments S.A.C. (SAMI) que en 2017 tomó esa operación de Buenaventura. Basta ver la página web de SAMI para sospechar que hay gato encerrado, porque nadie presenta con tanto descuido y vacíos su propia información e imagen.

“https://www.samilatam.com/inicio
South America Mining Investments SAC | Minería responsable Perú | Gold South America Mining Investments, SAMI, se enfoca en la exploración, desarrollo y explotación de minas de oro, plata y cobre. Hacemos minería responsable en Perú. Actualmente operamos la mina Breapampa. SAMI is a Peruvian mining company focused on gold, silver and copper in Peru. www.samilatam.com”

El cierre de operaciones mineras no es una buena noticia cuando nuestra economía requiere poner todos los motores en marcha para despegar; pero así viene la mano de un gobierno que los propios empresarios ayudaron a encumbrar al ponerse de ladito y silbar mirándose los zapatos cuando medio país trataba de demostrar el fraude en mesa. Ahora pueden ir a llorar a la cabecera de cuenca que prefieran. Al resto de propietarios de empresas también nos llegará el turno, pero al menos uno la peleó, gritó en la calle, criticó, denunció. No todo es plata en esta vida, mis estimados místeres.

¿Alguien vio a nuestros empresarios -salvo san Erasmo Wong- poniéndose la blanquirroja, cantando el himno; dando discursos junto a Keiko Fujimori o Rafael López Aliaga? Es más, ¿siquiera votaron en segunda vuelta o estaban en Miami, Madrid y etc., o tratando de hacer migas con el Sombrero Luminoso?

Y sale ahora a gimotear la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), la misma que con un comunicado le jaló la alfombra al presidente Merino para lanzarnos a las garras de Sagasti con su corolario Castillo. Y dice ahora Confiep que rechaza la “medida arbitraria e ilegal” realizada por el gobierno a través de la premier.

Y el presidente de esa entelequia, el contador Óscar Caipo dice: “No es la primera vez que las garantías ofrecidas por el presidente a los inversionistas privados son seguidas por acciones en sentido contrario”. ¿No se ha enterado que estamos bajo un régimen comunista aliado del narco terrorismo?

1 comentario

  1. Qué va, claro que lo sabe, sabe qué de debe decir, qué se debe poner a página completa en “carta abierta” pero es que esos ganan tanto si suben como si bajan las acciones, tanto si despega como si se hunde.

Dejar una respuesta