lo último

ANTE PLAZA DE SAN PEDRO VACÍA, EL PAPA FRANCISCO IMPARTE BENDICIÓN URBI ET ORBI

Una dramática imagen es la que ha visto el mundo cuando el Santo Padre Francisco impartió la bendición Urbi et Orbi ante una Plaza de San Pedro vacía por la pandemia de coronavirus.

La ceremonia se inició con una reflexión del Santo Padre luego de la lectura del Evangelio, luego oró ante la imagen de la Virgen maría y del Cristo que recorrió las calles de Roma durante la peste del siglo XVI obrando curaciones milagrosas.

Finalmente se procedió a la adoración del Santísimo Sacramento y la bendición Urbi et Orbi, que ha sido seguida y recibida por millones en el mundo a través de las transmisiones en vivo.

 

Bendición Papal Urbi et Orbi
“A la ciudad (de Roma) y al mundo”

Sancti Apostoli Petrus et Paulus, de quorum potestate et auctoritate confidimus, ipsi intercedant pro nobis ad Dominum.
– Amen.
«Que los santos Apóstoles Pedro y Pablo, en cuyo poder y autoridad confiamos, intercedan por nosotros ante el Señor».
Todos: «Amén».

Precibus et meritis beatæ Mariæ semper Virginis, beati Michælis Archangeli, beati Ioannis Baptistæ et sanctorum Apostolorum Petri et Pauli et omnium Sanctorum misereatur vestri omnipotens Deus et dimissis peccatis vestris omnibus, perducat vos Iesus Christus ad vitam æternam.
– Amen.
«Que por las palabras y los méritos de la Bienaventurada siempre Virgen María, de san Miguel Arcángel, de san Juan el Bautista, de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, Dios todopoderoso tenga misericordia de vosotros y, perdonados todos vuestros pecados, os conduzca por Jesucristo hasta la vida eterna».
Todos: «Amén».

– Indulgentiam, absolutionem et remissionem omnium peccatorum vestrorum, spatium veræ et fructuosæ penitentiæ, cor semper penitens et emendationem vitæ, gratiam et consolationem Sancti Spiritus et finalem perseverantiam in bonis operibus, tribuat vobis omnipotens et misericors Dominus.
– Amen.
«Que el Señor todopoderoso y misericordioso os conceda la indulgencia, la absolución y la remisión de todos vuestros pecados, tiempo para una verdadera y provechosa penitencia, el corazón siempre contrito y la enmienda de vida, la Gracia y el consuelo del Espíritu Santo y la perseverancia final en las buenas obras».
Todos: «Amén».

– Et benedictio Dei omnipotentis (Patris et Filli et Spiritus Sancti) descendat super vos et maneat semper.
– Amen.
«Y la bendición de Dios todopoderoso (Padre, Hijo y Espíritu Santo) descienda sobre vosotros y permanezca para siempre».
Todos: «Amén».

 

Dejar una respuesta