Política

ADIÓS AL IRRELEVANTE MINISTERIO DE LA MUJER

Por: María Ximena Rondón

En primer lugar, quiero manifestar que como mujer me da mucho placer escribir esto, ya que el Ministerio de la Mujer hace todo menos hacerme sentir representada.

Esta semana, la Comisión de Mujer y Familia del Congreso aprobó la iniciativa de la parlamentaria Milagros Aguayo para cambiar el nombre del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables a “Ministerio de la Familia y Poblaciones Vulnerables”. Medida que resulta más adecuada teniendo en cuenta de que vivimos en una sociedad donde debe existir igualdad y la equidad entre hombres y mujeres. Además, la creación de un “Ministerio del Hombre” (por razones de igualdad) seguramente habría desatado un gran escándalo en los sectores clásicos favoritos, quienes lo considerarían una ofensiva del patriarcado.

Además, no podemos olvidar las recientes declaraciones de Jaime Villanueva a la Fiscalía sobre un personaje relacionado con Pedro Castillo que trabajó para el Ministerio de la Mujer dando “consultorías” cuando Dina Boluarte era la ministra de dicha institución.

Tampoco podemos olvidar que ese ministerio está plagado de feministas, influenciadas por esa rabia internacional de humillar a los hombres sólo por el hecho de serlo y se dedican a promover el aborto y el lobby LGBTIQ. Temas que claramente son una prioridad en un país donde más de 10 millones de personas son pobres, ha aumentado la delincuencia y la inflación está afectando a las familias.

Es un ministerio que bajo la idea de “defender los derechos de las mujeres”, lo único que quieren es promover el aborto y poner como único escenario la violación. Pero, en el fondo, las mujeres son instrumentos para promover la agenda abortista. Fuera de promover la atención, el cuidado y el respeto a las mujeres, sólo se condena a los hombres y se promueve el aborto. No se ocupan de los problemas psicológicos y espirituales de esas mujeres.

En cambio, consideramos que si ese ministerio infame pasa a llamarse “de la familia”, quizás se contemplen las necesidades no de todos los peruanos por igual. Incluso nos cuestionamos si realmente las mujeres son las únicas que merecen tener “privilegios” sociales cuando se supone que vivimos en una sociedad donde se promueve la “igualdad de género” y el fin de la “disparidad”. Pues, entonces, no hay razón de que haya un ministerio enfocado en las mujeres y no en los demás.

Por más que las feministas del aún ministerio de la mujer reclamen, el país debe ocuparse de todos sus ciudadanos y promover la igualdad y el respeto. Eso no se consigue denigrando a un sector de la sociedad, sino siendo consecuentes y conscientes de los problemas que realmente importan. Ojalá que le cambien el nombre a ese ministerio, eso supondría un avance para el Perú y una demostración de la resistencia contra las ideologías progresistas que se quieren imponer en nuestra nación.

 

 

 

Dejar una respuesta